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Energía y Atmósfera |
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El sector energético constituye por si mismo una parte importante de la actividad económica pues es un servicio imprescindible para la vida diaria de los ciudadanos e incorpora un valor estratégico innegable al resto de los sectores de la economía. Durante las tres últimas décadas se han producido importantes cambios, tanto cuantitativos como cualitativos, en el consumo de energía, dentro de un contexto nacional e internacional sometido también a profundas transformaciones socioeconómicas. Así, la evolución variable de los precios del petróleo y la distribución de las reservas de energía han condicionado las opciones energéticas de los países desarrollados desde hace tres décadas. Más recientemente, el marco de referencia para la instrumentación de la política energética se ha visto influenciado por una clara preocupación mundial por la conservación del medio ambiente; como consecuencia, con mayor frecuencia, se crean normativas cada vez más exigentes limitando la acción degradante que la civilización y el progreso tecnológico representan. En algunos casos esta preocupación se transforma en declaraciones de intenciones, dictando recomendaciones que se intentan internacionalizar. En otras, los diferentes países, legislan creando normativas de obligado cumplimiento |
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» Ponencia 1 Introducción: Programa Nacional de la Energía. Silvia Chávez Guardado Licenciada en Ciencias Ambientales. Master en Calidad. Técnico de Calidad y Medio Ambiente de Guascor. El Programa Nacional de la Energía para el período 2004-2007 está incluido dentro del Plan Nacional de I+D+I, aprobado por el Consejo de Ministros en noviembre de 2003, siendo su gestor el Ministerio de Ciencia y Tecnología. El Área de Energía tiene como objetivo generar el conocimiento y las tecnologías necesarias para garantizar un sistema de suministro energético eficiente, respetuoso con el medio ambiente y económico que facilite el desarrollo sostenible y la calidad de vida demandada socialmente. Para dar cumplimiento a este objetivo se considera necesaria la estructuración en dos prioridades temáticas: Optimización de las formas y utilizaciones convencionales de la energía, para que sean más limpias y eficientes: en este ámbito el objetivo fundamental es garantizar el suministro energético de forma económica y respetuosa con el medioambiente con criterios de eficiencia y calidad empleando las fuentes energéticas convencionales e introduciendo las tecnologías necesarias para optimizar su uso. Entre las actividades de I+D y demostración de esta acción estratégica, se encuentra el área de eficiencia en el uso final de la energía. Esta área será desarrollada en una de las ponencias de la presente Jornada, donde se estudiará el caso de AHORRO ENERGÉTICO CON CALDERAS DE NUEVAS TECNOLOGÍAS. » Ponencia 2 Eficiencia en el uso final de la energía: Ahorro energético con calderas de nuevas tecnologías. Licenciada en Ciencias Ambientales. Responsable de Estudios y Proyectos de Viessmann, S.L. La energía es imprescindible para la vida. Consumir calor es sinónimo de actividad, de transformación y de progreso, siempre que este consumo esté ajustado a nuestras necesidades y trate de aprovechar al máximo la energía empleada en el calentamiento. La tecnología de los equipos de calefacción ha aumentado y los precios han disminuido considerablemente en los últimos diez años. La creciente preocupación por proteger el medio ambiente y aumentar el nivel de seguridad de los aparatos domésticos, ha llevado a los fabricantes a cuidar todo lo referente a la fabricación de aparatos, siempre de la mano de la normativa y la reglamentación aplicable. En cualquier caso cada vez es mayor la preocupación y concienciación individual de los ciudadanos que son potenciales usuarios de elementos susceptibles de contaminar. Por tal motivo cada vez toma más relevancia la capacidad o potencial contaminante de los diversos aparatos y elementos que empleamos en nuestra vida cotidiana, siendo los que de alguna manera emplean un proceso de combustión los más considerados. El valor añadido que para un aparato representa su capacidad de baja emisión contaminante, puede y debe ser determinante para su utilización. La combustión de los recursos energéticos fósiles y las emisiones de sustancias contaminantes son temas centrales de la técnica de calefacción. Los innovadores sistemas de combustión y principios constructivos de ciertas calderas existentes en el mercado garantizan, a través de una eficaz reducción de la emisión de sustancias contaminantes, la protección del medio ambiente. Modernizando las instalaciones de calefacción con calderas de baja temperatura y condensación se aumenta el rendimiento y pueden reducirse en 30-40%, tanto el consumo de combustible como la emisión de contaminantes. El dióxido de carbono (CO2), principal responsable del efecto invernadero, se reduce en proporción al ahorro de combustible. Respecto a los óxidos de nitrógeno (NOX), la reducción es incluso superior, puesto que las nuevas calderas y quemadores, además del ahorro energético, proporcionan una combustión menos contaminante. » Ponencia 3 Energías Renovables: Energía Solar Fotovoltaica. Sergio López de Castro Martínez Licenciado en Ciencias Ambientales. Master en Energías Renovables. Responsable Oficina Técnica y Comercial de Instalaciones y Técnicas Solares, S.L. sinergido@hotmail.com El aprovechamiento gratuito de la radiación solar para obtener energía útil para el hombre de manera respetuosa con el medio ambiente es algo que los estados tienen que establecer como norma para poder alcanzar un Desarrollo Económico y Social Sostenible y no sostenido en el crecimiento exponencial del consumo de combustibles fósiles. Los sistemas de energía solar fotovoltaica son un modo limpio de obtener electricidad bien para autoconsumirla en el mismo punto de su producción (sistemas aislados): viviendas de campo, repetidores de televisión; o bien para verterla a la red de manera que se obtengan unos ingresos por la venta de esos kilovatios inyectados en la red de distribución eléctrica. En España desde hace 6 años contamos con un Real Decreto que establece una prima por esos kilovatios inyectados en la red (R.D. 2818/98). En 2004 dicha prima ha aumentado hasta conseguir que el precio del kilovatio alcance los 0,41 euros/kWh inyectado. Además, gracias al RD 436/2004 que establece la nueva metodología de cálculo de esta prima, todas las instalaciones de potencia igual o menor a 100 kW son susceptibles de obtener dicha prima a diferencia de la normativa anterior en la que solo las instalaciones de potencia igual o menor a 5 kW vendían el kilovatio producido a 0,39 € mientras que el resto lo hacía a 0,21€. En la actualidad España ocupa el tercer puesto de potencia instalada en la UE, después de Alemania líder indiscutible u Holanda, con 27,8 MWp instalados a principios de 2004. La nueva legislación, la financiación propuesta por el ICO-IDAE, y las subvenciones a fondo perdido de las autonomías hacen que el futuro fotovoltaico en España sea prometedor, aunque se deban de eliminar los cuellos de botella que producen los tramites burocráticos a la hora de pedir las subvenciones y los cortos periodos de tiempo en los que algunas administraciones pretenden acoger las solicitudes de ayudas. La energía solar tanto fotovoltaica como térmica, debe de ser una herramienta indispensable para hacer frente al Cambio Climático, alcanzar los objetivos del Protocolo de Kyoto, y poder llegar al tan estimado Desarrollo Sostenible y para alcanzar estos objetivos las administraciones tienen que adoptar políticas serias y concisas para la promoción de las energías renovables basadas en la información y formación de los ciudadanos de manera que se alcance una concienciación social plena. » Ponencia 4 Tecnologías emergentes: tecnologías del hidrógeno y pilas de combustible. María Jaén Caparros Licenciada en Ciencias Ambientales. Master en Energías Renovables. Directora Dpto. Formación y Divulgación de ARIEMA Energía y Medioambiente, S.L. maria.jaen@ariema.com La búsqueda de fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles no es una inquietud que haya surgido en los últimos años. Ya en 1870, Julio Verne, en su novela “La Isla Misteriosa” hacía la siguiente reflexión: “… el agua descompuesta en sus elementos constitutivos… será empleada algún día como combustible… el hidrógeno y el oxígeno que la constituyen … es el carbón del futuro”. Desde 1962, con las primeras aplicaciones del hidrógeno en el transporte (misiones aeroespaciales Géminis), y en 1967 con aplicaciones en vehículos de carretera (moto y furgoneta de hidrógeno), se han dedicado grandes recursos humanos y económicos al desarrollo y utilización del “carbón del futuro”, el hidrógeno, lo que ha permitido que en la actualidad existan ya más de 100 prototipos de coches de hidrógeno y numerosas aplicaciones en pilas de combustible. Conviene, sin embargo, aclarar un “rumor” que no debe extenderse: el hidrógeno NO es una fuente de energía, ya que no se encuentra en estado libre en la naturaleza (sino fundamentalmente formando agua), puede ser, sin embargo, un paso intermedio en la cadena energética (jugando un papel de “vector” o “portador” energético, como lo es la electricidad). Entonces, ¿que finalidad tiene el uso del hidrógeno si no es una fuente de energía, si es necesario producirlo (con un coste energético y económico asociado) a partir de otras fuentes de energía?. El hidrógeno permite almacenar y transportar energía facilitando además el uso eficiente. Por ejemplo, con energía eólica se puede producir hidrógeno que sirva de combustible a una flota de coches. No se debe apostar por una solución energética única. Hay que desarrollar un nuevo sistema energético basado en la diversidad de fuentes energéticas, con energías menos contaminantes y donde la eficiencia y el ahorro energético estén siempre presentes. Dentro de este marco energético, el hidrógeno jugará un papel fundamental. |
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» Debate Moderado: Implicación ciudadana en el nuevo marco energético planteado - Problemática y posibles soluciones – Nos encontramos en un escenario de escasa participación ciudadana en cuanto a ahorro energético se refiere, consecuencia, entre otras razones, de una apuesta en I+D que no se ha visto complementada con un adecuado programa de formación, divulgación y concienciación a nivel de usuario. El usuario final se encuentra con que, o bien no conoce los nuevos desarrollos y tecnologías existentes, o no sabe que puede tener acceso a ellos e incorporarlos en su vida cotidiana. Por ello, en la segunda edición de las Jornadas Técnicas de Ciencias Ambientales, pretendemos que las ponencias de los jóvenes técnicos y científicos en el tema de la energía despierten la inquietud en el usuario final por involucrarse en la necesidad cada vez mayor de ahorro y eficiencia energética. |
